No es únicamente el ambiente excepcional, la atmósfera personal que se percibe en el hotel y su profesionalidad en el servicio lo que deja una huella indeleble en nuestros invitados, sino la exquisita y tan alabada cocina siciliana y local de nuestra casa, que convierte una estancia vacacional en una experiencia inolvidable en todos los sentidos.
Nuestro hotel pone a su disposición diferentes salas: la sala Federico II, con vistas al campo de golf y el tan variado litoral levantino en dirección a Messina; la romántica sala "Corradino" y la "sala de las rosas" junto a la piscina. De junio a octubre, siempre que el clima sea templado, también se puede festejar al aire libre, bien en la gran terraza de la sala Corradino, que se alza por encima del mar, con una gran vista a la bahía, o bien a la romántica luz del recinto de la piscina.
Nuestro menú del día consta de una selección de entradas de libre elección y a discreción, un primer plato (primo), un segundo (secondo) y el postre deseado, a elegir entre la amplia variedad del bufé. Para los "primi" y "secondi" dispondrá cada día de cuatro variantes combinadas por grupo, modificadas diariamente. Las bebidas se pueden seleccionar personalmente entre las listadas en nuestra amplia oferta a la carta.
Y si una vez desea algo especial: nuestros dos camareros-jefes, les asesorarán gustosamen a la hora de elegir algo de la carta.
Desayuno 07.30 - 09.30 Almuerzo 12.30 - 14.30 Cena 19.30 - 21.00